la hormigoteca

casi ya

sucumbí ante la tiranía del sillón

su esclava me conferí

suscribí al feísmo

dejé los ánimos en los pliegues

del almohadón

extravié las fuerzas seductoras

me rendí en lo chato

migré hacia la llanura

planicies vagas y sosas

desatendí al encanto

aun no olvidé sus manias

pero casi ya