casi ya
sucumbí ante la tiranía del sillón
su esclava me conferí
suscribí al feísmo
dejé los ánimos en los pliegues
del almohadón
extravié las fuerzas seductoras
me rendí en lo chato
migré hacia la llanura
planicies vagas y sosas
desatendí al encanto
aun no olvidé sus manias
pero casi ya